Hace muchos años leí su nombre en un festival de jazz. Me imaginé un tipo bien, de aspecto similar a Iván de Pineda, que teniendo el respaldo familiar se había lanzado a hacer música. No todos se pueden dar ese gusto, pero yo imaginaba que él sí.
Inmensa fue la sorpresa cuando, unas semanas atrás, vi su foto en el suplemento de espectáculos del diario La Nación, donde se promocionaba una cena-show. Y ahí estaba él y la palabra mágica "bossa", "Climas de bossa".
Se trataba de un festival jazz, "Jazz Voyeur Club", acompañado de una cena en el Meliá Recoleta Plaza Boutique Hotel ubicado en la zona que encuentro más bella de Buenos Aires, en la calle Posadas 1557.
Como invitados, la delicia voz de Mariana Melero y la magia del multi-instrumentista Rodrigo Aberastegui.
Pasé con Dié una noche muy dulce, romántico, con mucha luz de vela, una exquisita música y un buen vino.