A principios de marzo y un día estaba en la oficina, recibí un mail de mi empresa, invitando a sus empleados a la
Maratón Solidaria de Accenture.
Y enseguida pensé, "¿Y si me anoto?", "¿Y si empiezo a entrenar?". Y me gustó mucho la idea de empezar a hacer algo diferente. Estaba un poco cansada de siempre hacer lo mismo para no obtener ningún resultado. Y pensé "¿Y si cambio? ¿Y si hago algo diferente para obtener resultados diferentes?". Y así fue como me inscribí en la carrera.
Entonces empecé a entrenar, corriendo en la cinta del
gimnasio. 5 minutos caminando, 5 minutos corriendo. La verdad es que me resultaba algo aburrido pero me llevaba buena música (David Guetta, por ejemplo) y todo transcurría mucho mejor.
A mediados de mayo decidí empezar a correr en la calle. Pensaba que eso me iba a entretener bastante más. Y definitivamente, así fue. Al principio pensé en la quinta de Olivos, pero como me queda a unas 20 cuadras, me dio fiaca ir con el auto hasta allá. Así que empecé a correr por las manzanas que rodean mi casa. Al principio, pensé, "corro 5 cuadras y camino otras 5 y así, hasta llegar a los 45 minutos". Pero después me di cuenta de que había corrido 24 cuadras y de que no me sentía tan mal. Así que pronto llegué a los 3 km.
El 5 de junio corrí mi primera maratón de 3 km., la maratón del CPCE. Me fascinó estar ahí, rodeado de gente que ama correr. Le tengo que agradecer a Diego, de mi vida, por apoyarme, por bancarse el frío de ese domingo. Junto a vos tengo la vida que siempre quise tener.
Y ahora, vamos por los 10 km.