lunes, 1 de noviembre de 2010
viernes, 22 de octubre de 2010
jueves, 21 de octubre de 2010
De los balances de fin de año y de los aprendizajes de la vida
Al acercarse las fiestas de fin de año, muchas personas hacen balances personales. Incluso aquellos que creen que estas reflexiones no son útiles, se sorprenden pensando cuales fueron los logros, los fracasos, los buenos y los malos momentos del año.
En esta tendencia están quienes deciden aprovechar la oportunidad que brinda el calendario en blanco para establecer nuevas metas. También están los que se conforman con lo que tienen y aquellos que tal vez no sienten la motivación para enfrentar lo que puede ser cambiado.
Más allá de todo esto, lo cierto es que el paso del tiempo deja lecciones marcadas que en ocasiones pasan inadvertidas. El secreto está, justamente, en aprender de las experiencias, a fuerza de la prueba y el error.
En una entrevista a Marguerite Johnson, una de las más grandes voces de la literatura contemporánea, se le preguntó cómo vivía la situación de envejecer. A ello, respondió:
"Es emocionante.
Aprendí que no importa lo que pase o cuán malo pueda parecer el día de hoy, la vida continúa y mañana será mejor.
Aprendí que puede decirse mucho sobre una persona a partir de la manera en que maneja 4 situaciones simples: un día lluvioso, la pérdida de su equipaje, el enredo de las luces navideñas, un cierre que se atasca.
Aprendí que, sin importar la relación que tengas con tus padres, los extrañarás enormemente cuando ya no estén en tu vida.
Aprendí que "algo de que vivir" nos es lo mismo que "vivir".
Aprendí que, a veces, la vida da segundas oportunidades.
Aprendí que cuando decido algo con el corazón abierto, casi siempre tomo la decisión correcta.
Aprendí que incluso cuando siento molestias, yo no tengo que ser una.
Aprendí que las personas podrán olvidar lo que dijiste, lo que hiciste, pero nunca olvidarán cómo las hiciste sentir.
Aprendí que a esta altura de mi vida todavía tengo mucho por aprender."
Ojalá que en el próximo balance puedas ver todo lo que aprendiste y renueves la esperanza de seguir haciéndolo el año próximo.
En esta tendencia están quienes deciden aprovechar la oportunidad que brinda el calendario en blanco para establecer nuevas metas. También están los que se conforman con lo que tienen y aquellos que tal vez no sienten la motivación para enfrentar lo que puede ser cambiado.
Más allá de todo esto, lo cierto es que el paso del tiempo deja lecciones marcadas que en ocasiones pasan inadvertidas. El secreto está, justamente, en aprender de las experiencias, a fuerza de la prueba y el error.
En una entrevista a Marguerite Johnson, una de las más grandes voces de la literatura contemporánea, se le preguntó cómo vivía la situación de envejecer. A ello, respondió:
"Es emocionante.
Aprendí que no importa lo que pase o cuán malo pueda parecer el día de hoy, la vida continúa y mañana será mejor.
Aprendí que puede decirse mucho sobre una persona a partir de la manera en que maneja 4 situaciones simples: un día lluvioso, la pérdida de su equipaje, el enredo de las luces navideñas, un cierre que se atasca.
Aprendí que, sin importar la relación que tengas con tus padres, los extrañarás enormemente cuando ya no estén en tu vida.
Aprendí que "algo de que vivir" nos es lo mismo que "vivir".
Aprendí que, a veces, la vida da segundas oportunidades.
Aprendí que cuando decido algo con el corazón abierto, casi siempre tomo la decisión correcta.
Aprendí que incluso cuando siento molestias, yo no tengo que ser una.
Aprendí que las personas podrán olvidar lo que dijiste, lo que hiciste, pero nunca olvidarán cómo las hiciste sentir.
Aprendí que a esta altura de mi vida todavía tengo mucho por aprender."
Ojalá que en el próximo balance puedas ver todo lo que aprendiste y renueves la esperanza de seguir haciéndolo el año próximo.
sábado, 16 de octubre de 2010
jueves, 14 de octubre de 2010
De los vaivenes del … ¿amor?
A veces escucho historias de parejas que van y vienen, que se pelean y que vuelven a intentarlo una y otra vez.
Que sufren, se quiebran, se dañan, vuelven a descreer del amor, se marcan el alma, se olvidan y vuelven a empezar de nuevo.
Y me pregunto, qué hay de amor en todo eso. Qué sentido tiene esa clase de amor.
Amor no significa "sin muerte, sin dolor". Y si es así, estos vínculos tienen algo que ver con el amor. O se trata sólo de un juego perverso de dolor.
Que sufren, se quiebran, se dañan, vuelven a descreer del amor, se marcan el alma, se olvidan y vuelven a empezar de nuevo.
Y me pregunto, qué hay de amor en todo eso. Qué sentido tiene esa clase de amor.
Amor no significa "sin muerte, sin dolor". Y si es así, estos vínculos tienen algo que ver con el amor. O se trata sólo de un juego perverso de dolor.
lunes, 11 de octubre de 2010
Estigma de amor, Kany García
Si habré pasado por esta sensación de desesperación ...
A veces creo, y lo hago firmemente, que estas sensaciones son producto de nuestra mente y que, es con ella con que se pueden manejar.
La desesperación es real, la desesperanza, el ahogo. Todo es real pero producto de la razón. Así lo creo y así lo he vivido.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)