Descubrí a Amy Winehouse apenas algunos meses atrás, con su hermosísima canción "Love is a losing game". A pesar de haber oído historias espantosas sobre ella, nunca presté atención a su vida personal pero sí, en cambio, comencé a interesarme en el resto de sus canciones.
Tristemente llegué tarde a su vida.
Artista de esas que pasan décadas hasta que vuelvan a aparecer. Pero hoy ya no está y como dijo Diego, "el saber que no vas a poder escucharla más, es la verdadera angustia".
Dejó dos discos en su corta vida. Dos discos que son exquisitos y con los cuales se puede compartir todo un día, escuchándolos.
Dueña de una voz y de un talento extraordinario. Dueño de un estilo muy particular y personal. Lástima sus demonios. No pudo con ellos. ¿Demasiado frágil? ¿Quién sabe? ¿Cómo saberlo? Ojalá ahora se encuentre en paz.
They tried to make me go to rehab, I said "no, no no".
Vivió y murió en la suya. Cosa a la que pocos se atreven.
"Don't judge her by her demons, her music will live forever".